1 de junio de 2012

TRES BILLETES AL PASADO

En tan solo 15 días he ido a tropezar con varios "tesoros" que han llegado de forma fortuita e inesperada a mis manos, y  tan continuos como si estuviera planeado que desfilaran ante mí en una maratón de sorpresas.
No puedo decir que no los he disfrutado, -por supuesto que sí- pero diría que el sabor de esos  viajes al pasado, a mi pasado,  me ha ralentizado un poco por dentro y me está costando volver del todo al presente.
Los efectos secundarios de la nostalgia son así.

PRIMER VIAJE

La primera sorpresa me llegó hace dos semanas, estando en el campo de mi madre, (el mundialmente conocido como Hotel Cabrerator
Mi hijo me preguntó si habría alguna canasta de baloncesto, porque le apetecía jugar a encestar su balón.
Pensé que debía haber alguna por el trastero y allá que nos fuimos los dos a rebuscar. 

Una vez habituados a la oscuridad del lugar (allí no hay luz eléctrica, y para abrir la única ventana es necesario el título de malabarista) hicimos un recorrido visual por toda la estancia. 
Mientras buscábamos, le recordé que allí dentro vivieron los dos caballos que tuvimos sus tíos y yo hace tantos años, y que, aún antes de eso, yo había visto resucitar a una salamanquesa que guardaba en mi escondite secreto.
Entre la multitud de muebles viejos  y objetos cubiertos de polvo, encontré un cubo metálico  que recuerdo se utilizó para sacar agua del pozo. Observé que dentro había una bolsa de plástico con el aspecto de haber sido anudada durante la guerra de Cuba. Podría haber tenido yo ese día  un bajo nivel de curiosidad  e ignorarla, pero no fue así, y me puse a desatar los nudos inmediatamente.

- Pero qué haces, papá, - protestó Samuel - ahí no puede haber una canasta.
- Ya, ya... sólo quiero ver qué hay.

Y descubrí un montón de libretas de mis tiempos de colegial. Extraje una al azar y al abrirla miré la fecha: 1975. Y en cada hoja esa esmerada caligrafía que entonces yo tenía.
- ¡La madre del cordero! ¿Sabes que esto lo escribí yo cuando tenía... ¡cuando tenía tu edad! 
- ¿Sí? ¿¿Esa letra tenías??

Pero no eran solo libretas del cole lo que allí había. En ese mazo prensado encontré cuadernos de dibujo de mi hermano, aquellos indios y vaqueros que dibujaba y coloreaba de pequeño; descubrí una colección de cajas de cerillas que él y yo hacíamos, recortándolas y pegándolas en una libreta; había también algunos cromos de aquellos tiempos, boletines de notas, dibujos sueltos... Y conforme obsevaba todo aquello, se deshacía la nebulosa que el tiempo acumula sobre la memoria y lo recordaba con nitidez, como si lo hubiera visto ayer mismo. Cada imagen me parecía  un reciente despertar.

Todo se encontraba en bastante buen estado,  pero con las telarañas y el polvo de mil años, por lo que estoy inmerso en labores de  restauración y limpieza con esmero.  Ni siquiera lo ha visto aún mi hermano (¡prepárate Tomás para un viaje alucinante a nuestra niñez! :))

Ah, finalmente un aro de plástico sirvió de canasta para Samuel.

SEGUNDO VIAJE

Hace unos tres meses supe que la revista Vivir en Elda estaba dedicando un reportaje mensual a los colegios de la ciudad en la que nací, y que estaba previsto que en abril publicaran el del colegio Lloret, del que tanto he hablado en el blog. Lo curioso es que lo supe gracias a un paisano lector anónimo que me dejó el comentario.
Ocho días atrás quedé con unos amigos, y uno de ellos, Francis, dos años más joven, y "lloretino" como yo, me dio la sorpresa.

- ¿Viste el reportaje del Lloret?
- ¡Anda, no! ¿salió ya? ¿lo tienes?
- Claro, lo tengo. Y sales tú.

Lo primero que pensé es que estaba de coña. En casi 40 años de la historia de un colegio, -cuyas últimas fotos antes de ser derribado las saqué yo, por cierto- era demasiada casualidad que publicaran una foto mía, así que no me lo creí.

- ¡Te digo que sales tú en una foto en blanco y negro, con toda tu clase!
- ¿Pero qué dices? ¡Cómo voy a salir yo... con la de gente que pasó por allí!
- Pues no te miento. Una foto con Don Miguel y  la señorita Lola en la Plaza Castelar.
- ¡Increíble! ¡¡Yo quiero ver eso!!

Ya he podido leer todo ese reportaje, y efectivamente, ahí estaba la foto. Colegio Lloret, año 1976. A mis diez años.
Contemplé minuciosamente el tiempo detenido en aquel instante, cada cara trayéndome a la cabeza el nombre y apellidos de todos aquellos niños, mis compañeros, tan lejanos en el tiempo, tan cercanos en ese momento. Recordé  incluso a aquellos que no siguieron hasta el final y a los que no he vuelto a ver más.
En mi misma clase estaba Juan Luis, el único de aquel grupo del que me enorgullece conservar hoy su amistad. (Bueno, de Txema también, pero éste fue un traidor que se cambió de colegio incluso antes de hacernos aquella foto)  La de veces que  hablamos los tres de nuestros tiempos del cole… Todavía.

TERCER VIAJE

Desde que murió mi abuela, su casa ha estado alquilada a otras personas. He tenido muy pocas ocasiones de volver a entrar allí, pero las veces que lo he hecho me retrotraigo al pasado con suma facilidad. De aquella casa surgen recuerdos por todas partes.
Mi abuelo en su sillón, escuchando tranquilamente la radio; mi abuela guardando los rollos de anís en el armario del pasillo, o el "cuarto de los leones", que nos daba miedo porque siempre había un cirio encendido que proyectaba sombras en la pared...
Hace unos días se marcharon los inquilinos y mi madre estuvo limpiando por allí.
En el pasillo hay un altillo con llave donde ella guardaba algunas cosas y aprovechó para revisarlas. La última vez que fui a visitarla me regaló algo muy especial.

- Toma, lo he guardado para ti, porque sé que te va  gustar.
-  ¿Qué es esto?
-  Cartas.

Cartas fechadas en 1968. Eran los tiempos en que pasaban por dificultades económicas y mi padre se marchó a trabajar a Madrid, dejando en Petrel a su mujer y a su hijo de dos años. Eran las cartas que se fueron enviando y en las que, lógicamente, hablaban de mi.

El pasado domingo me llevé a mis hijos al parque, y mientras jugaban por allí con la bicicleta y la pelota, me senté en un banco, ordené esas cartas por fechas y las leí.
Se descubre tan pronto, en multitud de detalles, que eran otros tiempos... Y los de hoy se detuvieron unos instantes para hacer marcha atrás en busca de aquellos.

Y ahí estaba yo también, en boca de mis padres, un niño que hacía mucha compañía a su madre en los meses previos a tener otro hijo; yo era aquel pequeño que, leí, jugaba a  sacar del bolsillo un paquete de cigarrillos  imaginario y "fumar" echando el humo como un adulto, un niño que a veces lloraba porque quería ver a su papá y que cuando  veía su imagen en un portafotos  le daba un beso.
 "Le dije,¡mira, una mosca! - escribía mi madre- y el nene la espantaba, y cuando le pregunté a dónde se había ido me dijo "A Madí, con el papá"

Me resultó muy emotivo leer cosas de mí y de mis padres de aquel entonces, y fue tan tremendamente curioso ser consciente del salto temporal y rocambolesco que había permitido que ese niño estuviera hoy, como adulto, reviviendo cosas  de sí mismo  tantos años después, y alzar la cabeza y ver a sus propios hijos jugar, ajenos por completo al extraordinario viaje en el tiempo que estaba realizando su padre en esos momentos…


Y a mí, que con los años me cuesta cada vez más sacudir la nostalgia que se acumula por  los bolsillos de la memoria,  estos tres viajes me han causado a la vuelta un jet lag emocional que no termina de desaparecer.
Siento que han reverdecido un poco  por dentro algunas raíces que el polvo del tiempo había oscurecido, y me he detenido a buscar  por esos recovecos internos a aquel pequeño Juan de los diez años, y al de los ocho, e incluso al pequeñísimo de los dos.

He tratado que no se pierdan para siempre,  intentando  que asomaran un poco sus ojos al día de hoy, y sonrío emocionado cuando termino por escucharles decirme que sí, que aunque me cueste creerlo, siguen ahí.

26 de mayo de 2012

SAMUELADAS Y AITANERÍAS 3

22 octubre 2011

Samuel y Aitana viendo la tele.

- Samuel, pon Nickelodeon (el canal infantil)
- Ya está puesto.
- No, yo digo el Nickelodeon.
- ¡Que es este! ¿Es que no lo ves ahí arriba? ¡Ni-kel-o-de-ón!
- Samuel, que voy a 4 años B y aún no sé leer las miyúsculas, ¿sabes?

(Normal, hija, y aún  menos la miyúsculas inglesas, con lo bordes que son...)

10 noviembre 2011

Apamen y Samuel. Ella mira su D.N.I.

- ¡Anda, si se me ha caducado el carnet!
- Ah, pues ya no te lo puedes comer, jeje...

(Mejor prevenir)

17 noviembre 2011

El postre tras la cena. Aitana ha elegido un petisuí, Samuel paladea extasiado un yogur de toffee.

- Mmmm... Aitana, deberías haber elegido éste... mmm...¡qué preciosidad!...mmmm... entenderías la verdad.

(Tantos siglos de filosofar buscando la verdad... ¡y estaba en un yogur de toffee!)

16 febrero 2012

En el aseo con Aitana. Le abro la botella de enjuague de fluor.

- Venga, mantenlo en la boca un poco más que ayer, ¿eh?
- Sí, que ayer no lo tení mucho tiempo.
- ¿No lo "tení"?
- Ay, no lo tuví... No lo tíne... Ayy, ¿¿cómo se decía??

(¡Qué cacao te haciste, hija!)

11 abril 2012

Samuel mirando su reloj.

- ¿Sabes, papá? A mí en vez de decir, por ejemplo, que son las 9 y media, me gusta más decir que son las 10 menos media.

(Oye, pues tiene su gracia. Yo voy a empezar a decir "Son las punto en 12")

El mismo día...

- He descubierto que las matemáticas no necesitan números siempre, porque para mí, viernes menos martes es igual a tres.

(Está fatal el pobre. Pero, claro,  no soy yo quien para  hablar.
Aunque si en adelante oís hablar  de las matemáticas temporales, ya sabéis quién las ha inventado, ¡el genio de mi hijo!)

6 mayo 2012

Mientras Aitana se termina de beber la leche...

- ¿Te acuerdas de dónde se saca la leche? - le pregunto.
- De las vacas.
- Muy bien. ¿Y qué se saca de la uva?
- El vino.
- Eso es. ¿Y qué se saca de la aceituna?
Y tras pensar unos segundos...
- ¿El hueso?

(Respuesta redonda)

11 mayo 2012

Con las prisas de antes de salir hacia el cole.

 - Ayy, papá, estos zapatos me hacen daño.
- Venga, Aitana, no seas quejica - le digo- Anda un poco y se te pasará.

Al rato...
- No se me pasa. ¿Seguro que me lo has puesto bien?
Los miro y descubro que las puntas señalan hacia afuera.
- ¿Eh?... ¡Ah, claro! Es que te los he puesto al revés - y se los cambio riéndome.

Poco después...
- ¡Venga, vámonos ya! Aitana, ¿y tu chaqueta?
- Papá, que la tienes bajo el brazo.
- Anda, es verdad, jeje
Pensando en lo despistado que estoy, la oigo decir:
- Jo, papá, cómo estás. Primero los zapatos, ahora la chaqueta...
- Tienes razón. Tendrás que ir pensando en cambiar de padre, que éste que tienes está tonto.
- No, no.
- ¿No? Tiene que haber por ahí padres mejores, ¿eh?
- Pero no te cambio.
- ¿Por qué no?
- Porque yo te quiero a ti. Y además me gusta que seas tontico.

(Bueno, visto así...)

 12 mayo 2012

Sábado por la mañana. Yo solo con ellos.
Aitana me viene muy enfadada y a punto de llorar.

- Papá, Samuel está repitiendo todo lo que yo digo.
- Te he dicho mil veces que cuando se ponga así de tonto no le hagas ni caso.
Se vuelve al salón y la oigo decir.
- Hala, no te voy a hacer ni caso.
- Hala, no te voy a hacer ni caso.
- ¡Que te calles!
- ¡Que te calles!
- ¡Papaaaaaaaa!

(Quiero huir)
_________________________

 Se llaman, se buscan, juegan, se enfadan, se separan,  ríen, se pelean, se reprochan mil cosas, se parten de risa, no se soportan, se abrazan, se lo dejan todo, no se dejan nada, se acusan, se defienden, se entienden con la mirada, se acuestan juntos en el sofá, se molestan, "quita" "quita tú" "yo estaba primero"...

Hermanos, ya se sabe...
A veces me queman y pienso que me estoy ganando el Cielo.
Aunque esto, dicho por un diablo, queda fatal.

video
Texto: del cuaderno "Samueladas y Aitanerías"
Video: "Condenao a sufrir" Abril 2012

21 de mayo de 2012

LA ALEGRÍA YECLANA

 Un año más, el pueblo de Yecla salió a la calle a disfrutar de la contagiosa alegría y el  rabioso colorido de la Fiesta de San Isidro. 
Y yo, cámara en mano, me dispuse a captar algunos de esos momentos, especialmente los del desfile de carrozas del sábado, que como ya conté el año pasado, es algo  digno de admiración por el muy paciente y laborioso trabajo de pegar, unos junto a otros,  miles de pequeños cucuruchos de papel de seda de variados colores. 
Después de muchos meses de entrega, lucen, en una sola tarde,  esculturas como éstas...

Conejos y setas en perfecta simbiosis natural.
 Flores (sin polen, menos mal) y mariposa multicolor.
 Yeclanicas guapas (que me lo digan a mí) Éstas de verdad ;)
 Un pájaro a punto de atrapar  un gusano, y Winnie the Pooh y sus colegas en día de pesca.
 Laboriosas abejas pedaleando sobre fruta del tiempo.
 Mario Bros no quiso perderse  la fiesta y se salió de la Nintendo.
 El ritmo que traían Alvin y las ardillas hizo bailar a to quisqui.
 No ha habido mejor mascota que Naranjito. Y pensar que le conocí a mis 16 años...
 -¡ Mickey! - le grité- Si te doy un recado para Walt, ¿se lo darás?
 Un bote de lápices de colores y un calendario muy, muy trabajado.
" ¿Tienes tus ahorros en la CAM? Pues ya no están"
El cartel hacía alusión a la noticia que ha dado la vuelta a España.
 Aquellas hermosas máquinas de coser de nuestras abuelas... 
 El antiguo Colegio de Escuelas Pías, donde estudiara Azorín...
 ... en cuya parte trasera se podía admirar esta impactante librería. 
 Y mientras tanto,  la calle  bebe, bebe y  bebe.
 El primer premio fue para esta reproducción de la Basílica de la Purísima, en el que se había cuidado hasta el más mínimo detalle.
En el interior se apreciaban incluso los  frescos de la cúpula, los cuadros, el altar...
Y, repito, todo hecho con cucuruchos de papel.
 Un  gran libro con palabras yeclanas: alcacil, clisico, clóchina, escandilar, esquinazo, govanilla, jopo,  
piegallo,  púe, resbalaor, runa, trompudo... Aquí, ya se sabe,  hay idioma propio.
 Cubos en cuyas caras se habían plasmado lugares y emblemas de esta ciudad.
 QUE NO RECORTEN TU ILUSIÓN, decía el cartel.
La tijera, todo un símbolo en estos tiempos de crisis, se podía ver en muchas partes.
Y como decía éste: HASTA AQUÍ HEMOS LLEGAO.
SI PODEMOS, EL AÑO QUE VIENE SEGUIREMOS.
....................
(Por cierto... ¿alguien ha visto al Diablo metido en la fiesta? :-p)

16 de mayo de 2012

INTERPRETACIONES DE UN SOÑÓLOGO AMATEUR


No creo haber comentado por aquí que soy un gran aficionado al estudio de la interpretación de los sueños, pues siempre me ha parecido sumamente fascinante ese manantial onírico que destila nuestro cerebro mientras dormimos.

Mi especial interés en saber sobre el tema vino dado cuando cayó en mis manos un libro magistral en el que lo primero que leí fue una definición:

Los sueños son la revelación inconsciente del ego en libertad neuronal y en aparente desvinculación del yo y la psique intuitiva, susceptible de una constante búsqueda de la innata autodeterminación cogniscitiva.

En ese momento recogí mi mandíbula del suelo y comencé a estudiar  con total dedicación sobre el mundo de la mente y los sueños para, muchos años después, poder decir con pleno convencimiento que soy un experto desconocedor del tema, con resultados tan irregulares como los laberínticos vericuetos de la corteza cerebral.

De todas formas, sí he llegado a conclusiones muy certeras, dado que los paradigmas se repiten una y otra vez a la hora de asociar sueños con explicaciones, causas y efectos, y tras descubrir que existe  un índice de error de tan solo  0,03 en la escala QST (qué sueño tengo)

Partiendo de la base de que un blog puede servir como plataforma para la ayuda personal, he decidido exponer mis conocimientos de forma desinteresada para que  os proporcionen una orientación a la hora de interpretar los sueños que con mayor frecuencia se repiten a lo largo de la vida.  (Nota: De todos es sabido que los sueños son unisex, y que si pongo el ejemplo de  "elefante", "jefe" o "vecina", me refiero también a "elefanta" "jefa" o "vecino", ¿vale?
Es que luego pasa lo que pasa...)

Me complacería mucho seros de alguna ayuda.
Empecemos, pues. ¿Qué significa...

Soñar que eres un elefante.

Significa miedo. Un miedo real. No sé muy bien a qué, pero es una sensación muy real. Lamento no poder ser más conciso. No volverá a ocurrir.

Soñar que te regalan una mofeta de porcelana y la rompes sin querer.

La mofeta simboliza la burla. La palabra  viene del catalán mofeta (burla pequeña)
Mama, els companys han fet mofeta de mi (Mamá, los compañeros se han burlado un poco de mí)
La porcelana simboliza la fragilidad. La ruptura amenaza esa fina barrera entre lo frágil y el ridículo. 
Este sueño es frecuente en aquellos a los que se les escapó un pedo en un ascensor concurrido y sufrieron pánico a ser descubiertos.

Soñar que eres libre como el sol cuando amanece, libre como el mar.

Es la natural frustración ante la realidad de no saber cantar; si además no eres valenciano, la frustración es doble.

Soñar que el techo necesita una mano de pintura.

Es un sueño que generalmente  se tiene con los ojos abiertos, pasando a  convertirse  en una jodida realidad. Lo que ocurre es que te haces el dormido porque malditas las ganas que tienes  de pasarte el domingo pintando, ¿eh? El éxito o fracaso derivados de este sueño depende de muchos factores, siendo el principal la forma en que se  despierte tu pareja.

Soñar que tu jefe te despide (agitando su pañuelo en un puerto)

Refleja una duda exitencial ante la necesidad de pedir un aumento de sueldo que consideras merecido, y la manifiesta evidencia de que no está el horno para bollos. 
No debes pedir ese aumento si su pañuelo es blanco, pues significa que tu jefe se pondrá rojo. Si en el sueño el  pañuelo es rojo, tú te quedarás blanco, por lo que tampoco debes pedirlo.
 
Soñar que en una tómbola te toca un curso completo de Pilates  y lloras porque tú querías la muñeca Chochona.

Es la representación onírica de lo conveniente frente a lo prescindible. La pugna entre el duro trabajo con recompensa y el premio inmediato sin esfuerzo.  Pilates representa  el sacrificio, la vehemencia, la lucha por los objetivos,  mientras que  la Chochona solo es... es solo... la muñeca chochona es lo más de lo más, oiga. ¡Ayyy, por qué no toca nunca?!

Soñar que se acaba el carbón de la vitrocerámica.

Añoranza por una vida más sencilla. Es un sueño muy común a finales de mes.

Soñar que eres un rabino  leyendo salmos rusos a la luz de una vela en una celda de Ucrania y dolerte el alma por no entender un carajo.

Esto es indiscutible: Не могу понять, идиот. Ты не русский. Eso sí, hе мечтайте эти вещи. Por supuesto, nunca Я ничего не понимаю

Soñar que la vecina se equivoca de piso y  entra al tuyo y te prepara la cena, veis la tele juntos  y se acuesta contigo.

Pese a ser un sueño muy común, no se le debe prestar demasiada atención. Si se torna obsesivo es conveniente hablar con esa vecina y rogarle que no sea tan despistada. Si te invita a pasar... eso ya es cosa tuya. Yo ahí ya no entro a interpretar.

Soñar que una gaviota te pica en un ojo y cuando te vas a rascar no lo tienes y te pones rojo de enojo por no tener ojo y corres sin rumbo entre rosales que te pinchan y te hacen sangrar todo el cuerpo. Por suerte aún te quedan los otros dos ojos, aunque sientes que uno de ellos peligra seriamente.

Es obviamente el efecto nocivo, que afecta mucho el ánimo, de una larga exposición a pésimas gestiones gubernamentales.

Soñar que alguien ha terminado de repelar el jamón de la despensa y pides explicaciones a tu suegra con el cuchillo jamonero en la mano.

Mátala. Ha sido ella. Los sueños son muy esclarecedores.

Soñar que la vida es sueño y los sueños,  sueños son.

¡Shakespeare! ¡No, Calderón, Calderón! jeje
Interpretar este sueño es un poco como hacer un comentario de texto en Literatura, y, la verdad, acabé hasta el gorro de aquello. Paso.

Soñar que te vas a morir y te despiertas y, coño,  estás muerto de verdad.

Este sueño tiene dos interpretaciones.
 
Según el neurólogo H.T. Huerg,  una es la angustia vital que provoca una situación límite. Cuando suena el despertador y abres los ojos recuerdas que simplemente es el último día para presentar la declaración de la renta, por ejemplo, o te viene a la mente que ese día vendrán a pedirte explicaciones aquellos prestamistas sicilianos.

Por otro lado, si nunca más suena el despertador... ostras tío, pues sí que te habías muerto en serio.

Sin embargo los huergistas no se ponen de acuerdo a la hora de hacer prevalecer una de las dos interpretaciones, pues alegan que no todo el mundo tiene despertador para constatar si están vivos o muertos.

Y bien, nada más por hoy. No tengáis reparo en consultarme  algún que otro sueño que os despierte la curiosidad (ja, ¿sueños que despiertan?) que os los explicaré con gusto. Aunque me extraña que no lo hayáis encontrado aquí, pues ya veis que he hablado de los más representativos.

11 de mayo de 2012

EL CADÁVER EXQUISITO (UN JUEGO)


 Aún no alcanzo a entender cómo existen seres que se atreven a tener tratos con el Diablo.

Una cosa es pasar por aquí, dejar un comentario y, por si las moscas,  salir zumbando, pero otra muy distinta es quedarse a negociar con el del tridente. 
Creo que hay que ser muy insensato.

Claro que, de entre todos los seres vivos, no son precisamente de los más racionales una gata y un escarabajo :p

La cosa empezó cuando la bloguera Mae Wom (la gata) se paró a charlar un rato  con JuanRa (el Diablo) y por combustión espontánea surgió la idea de un juego entre bloggers. El asunto sedujo enseguida al bloguero Pelotillo (el escarabajo) y los tres nos sentamos en una mesa camilla virtual, con muchas brasas y cafés,  para ir dando forma a esa idea.

El juego se basa en el cadáver exquisito al que ya jugaban los surrealistas franceses a principios del siglo pasado, y es algo tan sencillo como continuar escribiendo una historia que alguien ha empezado, para que a su vez se vaya pasando a otros que  la prosigan. Es decir, confeccionar una trama como si de un puzzle se tratara, partiendo de la base que te da el escritor anterior, y así sucesivamente.
El resultado es obviamente un engendro literario fruto de muchos padres, con retazos de diversas mentes, cosido con cuidado y cariño a pesar de sus visibles cicatrices.

Esta idea tan creativa no puede resultar más atractiva a un diablo (me juego un rapapolvo Celestial por jugar a crear vida, sí, pero tengo ese natural rebelde en la sangre)

Así es que empezamos jugando nosotros tres con la idea de que más tarde el “Frankestein” continuara siendo cosido por otros blogueros que se atrevieran a seguir dándole vida.
Y el momento ha llegado.
 La llamada a la participación se publica hoy en los tres blogs a la vez.
¿Quién se apunta con nosotros?

Si os animáis, éstos son los requisitos a tener en cuenta. (Por supuesto, cualquier duda que pudiera surgir la aclararíamos en los comentarios de cualquiera de las tres entradas)

BASES PARA PARTICIPAR:

1- Enviar  al correo electrónico del blog (en la barra lateral) con asunto "Forenses literarios" vuestra intención de participar. Las direcciones de los correos electrónicos serán confidenciales, y únicamente las usaremos los organizadores del juego para enviar el texto que les corresponda continuar a los participantes.

2- Plazo de inscripción: desde el viernes 11 de mayo hasta el jueves 17 de mayo a las 19h.
3 - A la finalización del plazo de inscripción publicaremos el número total de participantes.
Una vez comenzado el juego, a cada participante de forma individual se le hará saber cuál es su posición en la lista, de cara a que sepa cómo orientar la historia, porque no es lo mismo ser el segundo que el último.

4 - El orden de llegada de los correos establecerá el orden de participación.
5 - El límite de extensión es una cara de A4 en un tamaño de letra de 10 a 12 puntos.
6 -El plazo de entrega del texto nuevo por parte de los participantes es de 3 días máximo.
7 -El comienzo del relato mostrado en el blog es el punto de partida del juego para el primer participante. A los posteriores jugadores solo se les enviará la parte elaborada por el participante justamente anterior.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------

Apuesto a que más de uno tenéis alma de forense y os apetece dar puntadas. 
En el peor de los casos, si el experimento    resultara fallido, siempre podremos alegar que era un cadáver, y de ahí el olor a chamusquina, jejeje, pero os aseguro que se pasa un rato divertido.

Y ya solo me queda animaros a participar y presentaros los tres primeros trozos del cadáver, que tiene por nombre:
 EL CUARTO DE BAÑO.

Clavad el bisturí AQUÍ

8 de mayo de 2012

CON SU ETIQUETA DE GUAPA


El tren aminora su marcha hasta detenerse por completo en la estación.  
Se abren sus puertas y comienzan a descender algunos pasajeros.  Otros muchos se introducen en él cargados de maletas.  Contemplo el trasiego de la multitud.

Hubo un tiempo en que me alegraba  verla. Es tan guapa que tan solo su  presencia me regocijaba, y siempre la recibía de buena gana, pero desde hace unos años empezamos a llevarnos mal. 
Puedo asegurar que yo no hice nada para que se deteriorara nuestra buena  relación, muy al contrario, pese a que  cambió radicalmente su actitud conmigo y  pasó a tratarme con desprecio  sin un motivo aparente, yo no dejé nunca de admirarla y sonreírle con cariño.
Pero todo tiene un límite, claro.

Lleva cinco años tratándome muy mal. Y me consta que no soy el único al que ataca con tanto desdén
 - Pero si es muy agradable, hombre – me dicen muchos – y muy simpática… Y además es guapísima.
 - Vale- les respondo – todo lo que queráis, pero a mí ya me cae gorda.  Y hay veces que ya no la encuentro guapa siquiera.

Todos los años,  antes de recibirla en la estación,  deseo fervientemente que vuelva a ser la que fue, pero estoy perdiendo la esperanza de que eso ocurra.

Una campana suena dos veces con estridencia y poco después el tren se mueve perezosamente. A pesar de su imponente masa férrea es capaz de ir ganando velocidad hasta perderse en la lejanía.
En el andén  solo queda una bonita figura que está mirando  cómo revolotea una mariposa.

La he reconocido enseguida.   Viste un traje blanco de flores rojas y lleva  un  amplio sombrero verde que oculta en parte su mirada, pero de lejos ya adivino en su rostro  la sonrisa socarrona.  
En vez de maleta  me trae un malestar.

Me acerco para saludarla, y cuando estoy a su altura me dice:

- Hoola, mi querido JuanRa, ¿no te alegras de ver a la Prima Vera? Anda,  ven y dame dos besos,  cariño.

Y cuando su cara está muy próxima,  el cuidado maquillaje a base de pólenes de gramíneas y  flor de olivo se abalanza sobre mí   como un puño y  me golpea fuertemente en el ojo izquierdo mientras   un látigo invisible  flagela  dolorosamente el derecho. Los cubro inmediatamente con mi pañuelo, y tras la ceguera de mi amargo  sufrir  escucho esa burla de cada año:

 - ¿Y esas lágrimas? ¿Y tanto moco? Ay, cualquiera diría que más que alegrarte por verme me tuvieras alergia, tontín.

¿Por qué? ¿Por qué  me trata así? ¡No la soporto!  
Con lo que yo te quería,  Primavera, y hoy no te puedo ni ver.